jueves, 19 de mayo de 2011

La Villa dejó de ser la tacita de plata que han desperdiciado tantos gobiernos...

Notitarde 18-05-2011 |
Atiende a más de 300 atletas y espera por recursos

La Villa ya no es la "tacita de plata"

Valencia, mayo 18 (Miguel A. Sánchez M.).- "¿Por qué la Villa Olímpica no está enrejada?, porque es un lugar público, un ícono deportivo, arquitectónico y cultural del estado Carabobo", nos manifestó Luis Hernández, actual director general de deportes de Fundadeporte.

El recinto de 12.200 hectáreas de construcción, albergó a más de 1700 atletas, repartidos en 14 países en los V Juegos Deportivos Suramericanos, inaugurados el 20 de noviembre de 1994, por el entonces presidente de la República de Venezuela, Rafael Caldera.

La obra, inspirada en una antorcha olímpica, de allí que muchos la llaman Villa Olímpica, para otros Villa Deportiva de Naguanagua, está enclavada entre las avenidas Universidad y Salvador Feo La Cruz, construida en el gobierno de Henrique Salas Römer.

Ya no es la "tacita de plata"

Pasado un poco más de tres lustros, el emblema deportivo, el que fue el orgullo de los carabobeños, no es precisamente la "tacita de plata".

El martes pasado, Diego Borges, actual presidente del ente atlético vinotinto, se trasladó al salón Bolívar del Capitolio de Valencia, para solicitar al Consejo Estadal de Planificación de Políticas Públicas, un crédito adicional de 672.000 BsF, fondo que servirá para continuar los trabajos de reparación de la Villa, de cara a los V Juegos del Alba (julio), Juegos Nacionales (diciembre), siendo Carabobo una de las sedes principales para ambos eventos.

La exposición no se dio, porque de 100 representantes que conforman el Consejo, apenas asistieron nueve, el resto, llamados oficialistas brillaron por su ausencia.

Operatividad al 60 por ciento

Por lo antes expuesto, Notitarde realizó un recorrido, donde pudimos cerciorar de abajo hacia arriba, el antes (administración gubernamental pasada) y el ahora de la instalación, con sus mejoras y trabajos que llevan adelante, sin parar en ningún momento el funcionamiento del lugar. En otras palabras, funciona al 60 por ciento.

Acompañados por Carlos Spada, ingeniero de Fundadeporte; Luis Roberto Castro, director de la Villa, Mónica Mavárez, directora de relaciones institucionales, Felipe Morum, coordinador de logística y Luis Hernández, director de deportes, se pudo observar el deteriorado e inhabitable cuarto piso, mientras que el tercer nivel opera a medias.

De allí hacia abajo, se ve el trabajo y buen ambiente, en la segunda y primera planta, ascensores, auditorio, comedor, departamento médico, las diferentes direcciones, cúpula y otros servicios recuperados y en buenas condiciones.

Carlos Spada afirmó que de tres chiles de los aires acondicionados se trabaja con uno. "Se han hecho mejoras gracias a los recursos propios (1.400 BsF). La recuperación comenzó de abajo hacia arriba. Se iniciaron los trabajos de la fachada (1.300 BsF), por eso el crédito adicional no es un capricho, sino una necesidad, porque no sólo se piensa en los Juegos del Alba, que Carabobo es sede, también en los Juegos Nacionales, además que la Villa es recinto obligado para albergar las diferentes selecciones nacionales y atletas de otras zonas del estado", explicó Spada.

"En total son 188 habitaciones, repartidas en 44, 54, 48 y 44 del primero al cuarto nivel, multiplicado por tres camas, hacen un total 564. Su máxima capacidad, si son literas sería 1.128. Actualmente habitan unos 98 cuartos recuperados con todos sus servicios", manifestó Mónica Mavárez.

Comedor en su punto

El comedor fue uno de los sitios recuperados en esta gestión. El área de la cocina, vista en vídeo y fotos, no era precisamente el sitio limpio y salubre necesario para el manejo y cocción de los alimentos.

Felipe Morum, coordinador de logística de la Villa indicó que ahora está operativo al 100 por ciento, donde cada atleta recibe su alimentación, que va de 4.500 a 6.000 calorías, menú dirigido por las nutricionistas de Fundadeporte, dieta avalada por la Ministerio del Deporte.

"Entre 250 y 300 personas comen y se nutren con 4 menús semanales y rotativos", agregó Morum.

Por último, Luis Hernández, director de deportes de la Fundación, afirmó que "Carabobo se merece de nuevo una villa de alto nivel, porque es un patrimonio y los atletas son los afectados, si no cuenta con las respectivas comodidades".